Las heridas del alma suelen alimentar pensamientos incorrectos sobre Dios, sobre los demás y sobre nosotros mismos. La sanidad incluye renovar nuestra mente con la verdad de la Palabra.
“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento.”
Romanos 12:2
Dios quiere reemplazar la mentira por verdad, la culpa por gracia y el temor por paz. Cuando Su Palabra gobierna nuestra mente, el alma encuentra descanso.