Cuando un hombre vive conforme al diseño de Dios, su vida se convierte en testimonio. Su entorno es transformado por su ejemplo, sus palabras y sus acciones.
“Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo.”
1 Corintios 11:1
Dios levanta hombres firmes en la verdad, llenos de gracia y comprometidos con Su Reino, para ser luz en medio de un mundo que necesita esperanza.